Cuba se durmió anoche en el Latinoamericano y cuando despertó era demasiado tarde. Estados Unidos aprovechó el sopor de sus rivales –que se extendió por siete entradas- para conseguir el primer triunfo del tope bilateral cuatro careras por tres.
La lógica previa indicaba que fueran los cubanos quienes abrumaran a los visitantes colegialos; pero en la pelota de la Isla hay que olvidarse de la lógica. Es que Cuba se duerme con mucha frecuencia. Sigue leyendo



















