Mano a Mano con el Tambor Mayor

Kindelán se retiró después de quedar en el Todos Estrellas de la XXXIV Copa del Mundo, Taipei de China 2001

Orestes Kindelán Olivares (Santiago de Cuba) –esquivo a la prensa por derecho propio- accedió a dialogar con el colega Damián D’AVERHOFF (Bohemia). Sus palabras resultan tan contundentes y diáfanas como los casi 500 jonrones que sonó en su carrera deportiva. ZONA de STRIKE reproduce íntegramente la entrevista por el interés que suscitan los criterios, actualidad del tema y trascendencia de las opiniones de quien fuera uno de los mejores peloteros cubanos de todos los tiempos.

Por Damián D’AVERHOFF (Bohemia)

Capturarlo fue como cruzar el Niágara en bicicleta. Y es que Orestes Kindelán no es dado a las entrevistas. Razones personales tiene, aunque estas puedan ser controversiales.
Pero en tiempos turbulentos, cuando el béisbol, la principal pasión de la mayoría de los naturales de esta Isla, atraviesa por una crisis de resultados, es casi una obligación escuchar la opinión de este hombre de hablar pausado, correcta dicción y modales ingleses, que marcó un hito blandiendo el bate en disímiles diamantes nacionales y extranjeros.

Cierta dosis de insistencia y esfuerzos amigos propiciaron el inusual encuentro con el Tambor Mayor, máximo jonronero de las series nacionales y quizás, el mejor cuarto bateador de las últimas cinco décadas, que subió de tono en la medida en que, el ahora competente entrenador, entró en confianza, hasta convertirse en verdadero desafío de preguntas y respuestas. ¿El resultado? Lo dejo en sus manos.
“Aquí hay talento, pero el pitcheo ha mermado mucho. Son pocos los que sobrepasan las 90 millas. ¿Con recursos? Tampoco abundan. Solo tiran recta y curva. Su repertorio es limitado. También su estrategia de trabajo no es la mejor.
“Así los bateadores tienen enormes posibilidades de conectar. En cambio, cuando llegan a los eventos internacionales se encuentran rivales que a lo mejor no jugaron Grandes Ligas, pero son verdaderos profesionales.
Se preocupan por estudiar virtudes y defectos para hacerlo bien. Van al detalle, aunque carezcan de ese gran talento, lo que aprenden lo ejecutan con precisión.
“Los nuestros salen a batear, pero la ansiedad provoca el desespero y pierden la zona, no definen, no piensan. Es importante delimitar el área de contacto y el tipo de pitcheo sobre el que vas a conectar.
“En mi tiempo de jugador hablé con varios federativos de otras naciones y ellos coincidían en que ‘los cubanos son buenos porque batean bolas malas y eso es señal de excelente tacto; pero a la vez, son malos porque el lanzador inteligente no tira strikes si le tiras a la mala’.
“Cepeda es el mejor porque define su zona de bateo y no se desespera. Si no le lanzan en ella la deja pasar. Eso solo lo hace él y Michel Enríquez. Son pacientes y se preparan para batear lanzamientos”.

-¿Y cómo lo hizo usted?

-También le tiraba a la mala y me ponchaba, pero estudiaba al contrario en dependencia de la calidad. Tuve la suerte de que en el equipo nacional seguía en la alineación a Pacheco (Antonio) y Linares (Omar).

“Observaba cómo les trabajaban. Si el pitcher tenía éxito contra ellos con un lanzamiento específico, era casi seguro que trataría de dominarme con él. Por eso bateé avisado muchas veces; algo parecido me ocurría en Santiago al ir detrás de Pacheco”.

-¿Cómo asumió ese sistema?

-Cuando empecé no conectaba bien los rompimientos. Entonces había lanzadores muy inteligentes y profesionales. No me tiraban rectas. Me empeñé en superar ese problema y después de hacerlo, ¡le cogí un gusto tal!, que esperaba a que me los tiraran. Pocas veces le iba a la recta. El año que pegué 30 jonrones, alrededor de 25 fueron sobre rompimientos.

“Hacía ejercicios para dar tiempo a que la bola llegará más a home y así definir mejor. Aprendí a batear por zona y tipos de pitcheo. Esperaba recta y si no lo era, la dejaba pasar. Si iba por curva y era otra cosa, no le tiraba. Si esperaba por dentro y era afuera, no le iba. Si esperaba por fuera y no lo era, no hacía swing”.
-Una curiosidad. ¿Por qué retirarse a un paso de sobrepasar la mítica cifra de 500 jonrones?

-Pude llegar y sobrepasarla, pero en la última parte de mi carrera solo jugaba de los 90, entre 50 y 60 partidos. Lesiones y falta de motivación. Agrégale el poco bote de la bola utilizada en la temporada que se sustituyó el bate de aluminio por la madera. Ese año —1998-99— sí jugué completo y apenas conecté nueve. Recuerdo que Iván Correa fue líder con diez. Al sacar cuentas fueron alrededor de 600 turnos perdidos, suficientes para dar 40 jonrones o más.

-¿Y por qué falta de motivación?

-No me tracé metas estadísticas. A veces, cuando llevamos tiempo en una misma actividad se pierden motivaciones. No es lo correcto, pero desgraciadamente sucede.

-¿Se retiró oficialmente?

-No. Al igual que Pacheco, Linares, Ulacia (Luis) y otros. A esta altura no tiene razón hacerlo.

-¿El motivo?

-Todo el mundo calla. Si buscas respuestas no las dan. No sé si es por pena u otra causa. A nadie le interesó entonces y parece que ahora tampoco.

-En torno a su retiro y el de ese grupo que mencionó existen muchas versiones. ¿Cuál es la suya?

-Antes del Mundial de Taipei en 2001 algunos directivos del Inder (Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación) decían que éramos veteranos, que debíamos retirarnos y que éramos problemáticos. En fin…

-¿Qué edad tenía entonces?

- Alrededor de 37, pero estábamos en plenitud de facultades. Fíjate que allí terminamos en el Todos Estrellas, salvo Linares que se lesionó.

-¿Y el porqué del calificativo de problemáticos?

-Porque reclamábamos ante disposiciones equivocadas. Si llevas tiempo en el equipo nacional y sales de Cuba, la representas dignamente y luego regresas, no había por qué limitarnos tantas cosas. Como dijo Víctor (Mesa) en televisión: ‘Desgraciadamente, los que viran pagan por los que se van’. Y eso disgusta.

-¿Cómo se sintieron tras la actuación mundialista?

-Felices porque ganamos y no queríamos irnos de la pelota con el sabor de la derrota en los Juegos Olímpicos de Sydney (Australia 2000). Nos preparamos y al final lo hicimos bien.

“Pero las contrariedades siguieron. Y la gota que colmó la copa cayó al regresar. En el Juego de las Estrellas de Holguín, un dirigente del Inder dijo: ‘Ganamos el mundial, pero con un asilo’. Pacheco y yo decidimos no jugar más en Cuba para evitar un problema mayor. No queríamos empañar nuestra trayectoria. Tal parece que lo hecho veintitantos años no valía”.

-Y… ¿es viejo un atleta que rebase los 30?

-Aquí sí, en el resto del mundo no. La generalidad adquiere experiencia y madurez a partir de los 27, 28 años. Está estudiado que la capacidad de análisis y respuesta es superior. En Grandes Ligas, por regla, la maestría se alcanza en la medida en que te acercas a los 30 años. A no ser los extraclases, quienes despuntan desde bien temprano, 24 o 25 años. Pero esos no abundan.

-A mediados de los 90 se adopta la política de retirar a los “experimentados”. ¿Qué opina de aquella estrategia?

-Una decisión mal tomada… y dejó secuelas. Las estrellas engrandecen el espectáculo y ayudan a los nuevos con su experiencia. La afición va al estadio a verlos. Lo peor es que los nuevos piensan: ¿qué me pasará a mí cuando llegue a esa edad? Luego decimos que no debió ser así, pero ya se hizo.

-Y después de esos inconvenientes al final de su carrera, ¿por qué se convirtió en entrenador?

-Tres temporadas jugamos Pacheco y yo en la liga empresarial de Japón. La última, antes de partir, nos propusieron la dirección del equipo. Pacheco de manager y yo de entrenador. Fue sorpresivo. No estábamos preparados, pero le informamos que nos incorporaríamos al regresar.

“Pacheco organizó el entrenamiento y dejó a Luis Danilo (Larduet) al frente del grupo. Al retornar se habían efectuado alrededor de 15 juegos y lideraban. La racha se mantuvo y fuimos campeones. En los primeros cuatro años estuvimos en las finales. Ganamos tres y perdimos una con Industriales”.

-¿Le gusta esta nueva faceta de su vida?

-Es lo que sé hacer. A esta altura ya no puedo dedicarme a otra cosa.

-¿Coincide con el criterio de algunos directores entrevistados por BOHEMIA de que los peloteros en la actualidad llegan a la Serie Nacional con deficiencias técnicas?

-Tienen talento, pero muchos no saben regarse en bases ni coger señas. Se colocan mal a la hora de realizar las asistencias; la manera de ejecutar el swing no es correcta. Al unirlos concluyes que sí llegan con defectos.
-Dicen que trata que lo imiten. ¿Qué hay de cierto o falso en esos comentarios?

A medida que el diálogo fluyó, el ambiente se distendió

-Soy exigente. Más al ver peloteros con posibilidades. Conversas con ellos y a la hora, en el juego, lo hacen mal. Y eso molesta, da la sensación de que no te escuchan. Lo más malo es que al preguntarles qué falló no tienen respuesta. Y si la dan ni se parece a lo que tienes en mente.

“Aunque se molesten es nuestra obligación corregirlos, para eso estamos. No es buen entrenador aquel que no corrija, no reclame y no requiera a sus alumnos por las cosas mal hechas. Todo con mucho respeto”.

-¿Y cómo es ese trabajo en el equipo nacional?
-No es difícil. Ahí se reúnen los peloteros de mayor calidad. Y es muy reconfortante que los más jóvenes se acerquen y pregunten. Tener la posibilidad de compartir ideas, criterios y enseñarles lo que aprendí jugando, viendo a otros, escuchando las trasmisiones o leyendo.

-¿Cuáles son sus valoraciones sobre las últimas actuaciones del Cuba?

-Antes se topaba contra Japón, Estados Unidos, Nicaragua, Venezuela. Se entrenaba en México y se confrontaba a peloteros experimentados de la Liga del Pacífico. Jugabas y aprendías a batear lanzamientos casi desconocidos, con rotaciones diferentes. Enfrentabas otros conceptos. Aquello daba la posibilidad de rivalizar sin tanta presión, probar estrategias de bateo, etcétera.

“Es por eso que llegábamos con una base y la competencia se hacía fácil. Por mucha calidad que tuvieran los contrarios había mucha confianza. En los últimos años se ha perdido. El equipo Cuba no topa”.

-¿Se escautea a los rivales en las justas internacionales?

-Sí, siempre se hace. El colectivo técnico es el encargado de chequear los partidos. Aunque es insuficiente, mientras más conozcas al rival más sencillo será vencerlo. Antes era más fácil, topábamos contra los equipos que después íbamos a enfrentar. Ellos nos conocían y nosotros a ellos.

-¿Hasta qué punto los medios audiovisuales influyen en el desarrollo de la cultura beisbolera de peloteros y aficionados?

-A veces por televisión dicen que la zona de Cuba es igual a la internacional. Es incierto. En Grandes Ligas es más amplia verticalmente. Como debe ser. Aquí aumenta en dirección horizontal. Eso crea malos hábitos a los peloteros. Se acostumbran a tirarles a bolas malas y les cantan strike de no hacerlo. También perjudica a los lanzadores que buscan esa zona, pero en el extranjero no se las cantan.

-Entonces, hablamos del arbitraje. ¿Qué estima al respecto?

-Yerran demasiado y lo peor es que están definiendo encuentros. Tienen más carácter que nadie y ninguno se equivoca. El atleta tiene que tragar y es natural que se incomoden porque los árbitros no pueden ser los protagonistas.
-A propósito, ¿su versión de lo qué ocurrió entre Kindelán y los medios audiovisuales?

-Todo comenzó antes de los Juegos Panamericanos de Indianápolis, en 1987. Entonces topamos acá contra los norteamericanos y fallé en 12 turnos. Aquel era el conjunto de Jim Abbot, Chris Carpenter, Tino Martínez y otros que luego fueron estrellas en Grandes Ligas.

“A raíz de eso comenzaron los comentarios de que no debía hacer el grado. Por suerte lo hice; abrí de cuarto bate y designado en Indianápolis. El primer día bateé de 5×5, incluido dos jonrones. Finalmente, fui líder en impulsadas y cuadrangulares. Al regresar dediqué esas faenas a quienes desconfiaron.

“Luego en el preolímpico de Edmonton (1995) comencé como suplente porque estuve mal en la preparación. Ahí empezaron a decir que hacía rato necesitaba de bancoterapia. En el segundo partido salí de emergente con las bases llenas contra Nicaragua —íbamos perdiendo 7×2— y di jonrón.

Terminé de titular en el jardín derecho. En el siguiente torneo, que fue aquí, continué encendido. Ahí vinieron a entrevistarme y les contesté que no, que no podían hablar de mí, bien o mal, según les conviniera a ellos.

“Una entrevista que me hizo Rolando Ramos Jr, que entonces empezaba en la radio en Santiago, acabó de desatar la polémica. A partir de ahí empezaron a decir en las transmisiones: ‘Ahí viene el cuarto bate’. No mencionaban mi nombre.

“La prensa viene y quita; cambia a este, al otro. Dicen que si viejos y que hay que darles chance a los que vienen atrás, y me pregunto ¿ellos a quién le dan chance? Ellos juzgan a todo el mundo y ¿quién los juzga a ellos? ¿La escuela de comentaristas deportivos de Cuba dónde está?”
-Las victorias internacionales de su generación son minimizadas porque no enfrentaron a los mejores peloteros del mundo. Ahora existe el Clásico y la oportunidad de topar contra los más capaces beisbolistas rentados. ¿Cree que hubieran podido enfrentarlos con acierto?

-Sí. Aparecemos en todos los récords de la pelota cubana. Vencimos en la mayoría de los eventos; es clara muestra de que se trabajó bien. Únicamente no tuvimos la dicha de participar en uno de los Clásicos. De hacerlo, podíamos haber perdido en el primer juego o no clasificar, pero entonces había suficiente calidad para enfrentar a cualquiera. En aquel tiempo el pitcheo de aquí no tenía nada que ver con el de hoy. Eran tres, cuatro y hasta cinco lanzadores de categoría por equipo. Incluso, en la Selectiva se sentía más rigor, que en algunas lides internacionales.

-¿Lo que más le impresionó de las ligas mayores?

-La preparación mental para afrontar el juego. Casi siempre están concentrados, tengan o no resultados.

-¿A qué distancia estamos de ese béisbol, del japonés y el sudcoreano, entre los mejores en la actualidad?

-No estamos lejos de la realidad, pero se complica acercarnos. No hacemos lo que se debe: compenetrarnos y jugar. Aunque se decida mañana que no existe posibilidad alguna de incursionar en otras ligas, es imprescindible topar.

-¿Y sería inapropiado la inserción en otras ligas, más ahora que las justas en el exterior serán escasas?

-Al contrario, sería bueno. Siempre y cuando sea organizado. Que se defina lo que se quiere y por qué se va a hacer. Que los peloteros concienticen por qué participan y cuál será su contribución al desarrollo del béisbol cubano. No tiene sentido que solo jueguen para cumplir un contrato.
-¿Sería oportuno retornar a la Serie del Caribe?

-Claro, pero llevan años invitándonos y nunca participamos. En mi época también lo hicieron varias veces.
-¿Qué puede comentar sobre la polémica en torno a la dirección del combinado mayor?

-El director no puede ser diferente año tras año. Tantos modos de actuar, pensar y concebir el béisbol afectan la compenetración entrenador-atleta. Debe buscarse alguien capacitado, que además, logre empatía con sus pupilos, sepa hablarles y ayudarles. Los directores no pueden ser por caprichos.

-¿Cuánto influyeron los directores en los últimos resultados de la selección nacional?

-No han determinado. En las victorias y las derrotas los que salen al campo son los atletas. Los técnicos estudian, analizan y les explican la manera más sencilla de resolver los problemas. Pero a veces a algunos peloteros no les salen bien las cosas. Otros van y no lo hacen.

-¿Cuál sería la frecuencia ideal para mantener un manager?

-Cuatro años. Daría tiempo de trabajar. No obstante, hay que velar por el resultado, no vaya a ser que sea demasiado malo. Ese intervalo daría margen de acción; y no creo que deba ser obligatorio ganar en la Serie Nacional.

-¿Los equipos Cuba en la décadas de los 80 y 90 eran tan compactos por la unidad de la plantilla?

-El tiempo de convivencia estrecha lazos. Conoces mejor a tus compañeros, al director. Qué les gusta y qué no, y hasta cómo puedes complacerlos. Llegó el momento en que éramos una gran familia.

-¿Sugerencias para enfrentar el III Clásico?

-Definir qué queremos hacer y cómo. Dejarles a los técnicos que determinen quiénes deben jugar. “¡Ah!, hay que darle más libertad a la Comisión para que planifiquen topes y se concreten, para que el béisbol ande, porque nos estamos quedando atrás”.

Título original: Suena el Tambor Mayor   / Publicado: 15 de agosto de 2011

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17 Respuestas a “Mano a Mano con el Tambor Mayor

  1. Oreste Kindelan: Grande entre los grandes,para mi el mejor pelotero cubano de todos los tiempos.discriminado ayer como atleta,hoy como entrenador,donde sigue siendo grande.que lastima no ver cuanto talento deportivo y humano pierde por caprichos de detractores e inconcientes.

    • pedro rafael cruz gonzalez

      muchas gracias por este envio. ya la entrevista la conocia de antes y aadi un comentario.estuve en indianapolis, participe muy directamente en su rollo con la prensa y hable con el en muchisimas ocasiones para que demostrara con su palabra, ademas de con su bate, que el es uno de los grandes… ademas de hacerlo con su familia, a quien conozco pues yo tambien soy de palma soriano.bien por la zona de strike. no la pierdan aunque los umpires se equivoquen.pedro r. cruz gonzalez. Date: Sat, 9 Mar 2013 22:11:50 +0000 To: crucito35@hotmail.com

  2. Pedro rafael Cruz Gonzalez

    siempre he pensado que detras de esos retiros estuvo uno mas especifico: tratar de acabar con la aplanadora santiaguera discretamente. todavia hoy, tantos años despues, es insolito que no se le hiciera un digno retiro, por ejemplo, a un pelotero tan emblematico para el pais como Antonio Pacheco.Muy bien Orestes, siempre admire tu lamentablemente escondida capacidad intelectual; no me asombra tu excelente capacidad de analisis. Muchas veces te lo comente.
    Pero te aseguro que lo de Indianapolis no fue solo la prensa. Además, alli me dio mucho placer ver el comienzo de tus proezas.

  3. El Tambor Mayor le pertenece originalmente a Don Miguel Cuevas

  4. Ricardo J. Pavón Llera

    Si se pide de un bateador que batee bastante e impulse todas las carreras que pueda, entonces es Orestes Kindelán el mejor bateador cubano. El que más ha impulsado carreras y más batazos de 4 esquinas a dado. Ese es el objetivo del bateador y es él el que más lo ha hecho. Otro aspecto importante es su oportunidad a la hora de momentos importantes, decidir juegos o empatarlos. No era segundo de nadie ni en el equipo Cuba ni en el de Santiago de Cuba. Por lo que el KInde ha opinado en la entrevista, tampoco es segundo de nadie en conocimiento del Beisbol y lo corroboran estas sabias respuestas que ha dado sobre los problemas del beisbol cubano. Persona sencilla y respetuosa al hablarle a uno. He tenido la suerte de estrecharle la mano y poder intercambiar algunas palabras de aliento. Lo admiro como pelotero y también como buen cubano.
    No llegó a los 500 jonrones en series nacionales y selectivas por lo que todo el mundo sabe, pero a él, si se le suman todos los jonrones internacionales (que son más de 100, más los que bateó en Japón sobrepasa ampliamente la cifra de 600. Eso es lo que ningún comentarista deportivo dice. Tenemos en Cuba las guías de Beisbol, pero todas son sobre la actuación en Cuba. Nada sobre los números internacionales de por vida. Tampoco se dice que podría haber bateado mucho más jonrones de no haber sido las cercas del Guillermón Moncada tan altas. Yo vi muchos batazos del Kinde, Pacheco, Pierre y Fausto dar en el borde o dos metros más abajo (no importa) las cercas del Guillermón son verdaderos paredones que hubieran sido jonrones en cualquier estadio de Cuba y del mundo. Como tampoco se recuerda el gran batazo que le dio a De la Torre en juego de exhibición contra el equipo Cuba que pasó muy por encima de la torre que está encaramada por encima del techo del Left field y fue a dar allá al lado de una palma en el parqueo del Guillermón (digno de medirse).
    Felicito a Kindelán por sus inteligentes palabras. Si tengo que criticarlo es en algo que no estoy de acuerdo con él ni con los otros peloteros que no continuaron jugando: Pacheco, Ulacia, Mesa, Linares y otros. Ellos eran peloteros aficionados y como aficionados pudieron haber continuado jugando; porque no había ningún contrato de tipo empresarial. Jugaban por afición y porque el público los admiraba. Por tanto nadie, absolutamente nadie, podía obligar al retiro a quienes eran aficionados. El deporte es derecho del pueblo y ese derecho no se les podía haber quitado nadie. Quienes más salieron perdiendo fueron los aficionados cubanos y del mundo que también lo admiraban entre ellos nuestro amigo el Presidente Chávez de Venezuela.
    Orestes Kindelán fue un pelotero sencillo, muy buen jugador. Pasó por la receptoría, el jardín izquierdo, la primera base, el designado y siempre fue muy inteligente a la hora de jugar, fildear, hábil de saber lo que había hacer en el momento dado. Yo lo ví varias veces hacer pisa y corre desde primera. Elegante a la hora de batear y respetuoso en el terreno.
    El Kinde pudo haber jugado en el Primer Clásico. Todavía había fuerza poder y sobretodo mucha inteligencia y paciencia para batear. Nos hizo falta allí. Por un momento pensé que lo llamarían a entrenar dos o tres meses antes. No era un pelotero que se hubiera malgastado en el terreno pues los últimos años lo hizo como primera base y designado. En fin ha habido malas estrategias en nuestro beisbol.
    Lo que habla de la selectiva es correto. Es más, aunque se habla de los records en jonrones del actual jonronero no se habla de los 40 jonrones de Kindelán en 60 juegos en una selectiva. Ni tampoco se habla que la pelota con la cual se jugaba después que se cambió para bate de madera era muy mala. Hizo bien él en recordar eso.
    Peloteros como Kindelán engrandecen el beisbol cubano y mundial. Fue mi ídolo en la pelota como lo fue Fermín Laffta otro grande grande de la pelota cubana y del jardín central del cual no se habla.
    Mis saludos al tambor mayor, pero nos quedamos sin el sabor de verte en el CLÁSICO y darte el más grande de los aplausos de tu retiro en el Guillermón Moncada, allá en el bullicio cadencioso de la conga santiaguera, de los muros de TU estadio y de aquel público que te admira en grande.

  5. BUENO, ES LA PRIMERA VEZ QUE ESCRIBO DEL KINDE, COINCIDO CON H.CHÁVEZ, COMO EL MEJOR PELOTERO CUBANO DE TODOS LOS TIEMPOS, PARA MÍ NI SIQUIERA ESO SINO EL MEJOR DEL MUNDO, PORQUE TÚ INNUNDASTE DE ALEGRÍA MI INFANCIA, MI JUVENTUD Y HOY DE 31 AÑOS, RECUERDO CON NITIDEZ INCREÍBLE CADA UNO DE TUS TOLETAZOS, PACHE, LINARES, VICTOR, ULACIA, URRUTIA, ESOS PEJES Y OTROS QUE SE ME QUEDAN, NI HABLAR, PERO USTED DR. KINDELÁN ES MI GRAN HÉROE, USTED CUENTA CON UN PUEBLO, UNA VEZ EN P. SORIANO LE ESTRECHÉ LA MANO, Y FUI FELIZ, HOY VIVO EN PERÚ Y SU FOTO ESTÁ EN LA HABITACIÓN DONDE DUERMO, AL LADO DE OTRA DE USAIN BOL Y MICHAEL JORDAN, PERO LA DE USTED ESTÁ EN EL CENTRO, PORQUE ES UNA DE LAS PERSONAS MÁS SERIAS E INTEGRALES QUE CONOZCO, ODIO LOS COMENTARISTAS DEPORTIVOS SUGESTIVOS, PERO RESPETO A LOS DESAPARECIDOS (EDDY Y HÉCTOR) Y R. PACHECO QUE SIEMPRE HAN ENLATECIDO SU HISTORIA, PORQUE LAMENTABLEMENTE, OTROS NO LO HAN SABIDO HACER BIEN, PERO VOLVIENDO A USTED, FUI FANÁTICO A SANTIGAO, PORQUE USTED ERA EL 4TO BATE, FUI FAN AL CUBA POR LO MISMO, TAMBIÉN SÉ QUE A USTED LE GUSTABA JUGAR EN EL CALIXTO GARCÍA, NO PORQUE AHÍ PODÍAS MEDIR MEJOR LOS BATAZOS, SINO PORQUE HABÍA UN PÚBLICO QUE SENTÍA EL SABOR AGRIDULCE DE SUS BATAZOS Y LO APLAUDÍAN AÚN ASÍ, Y SI SE POCHABA EL APLAUSO ERA MÁS FUERTE TODAVÍA, ESO USTED SE LO GANÓ EN LA PROVINCIA DE DONDE SOY: HOLGUÍN.

  6. Les tiró fuerte a los ancianos comentaristas deportivos del beisbol cuabano. Es verdad que en ocasiones se ponen tremendo…

    Los comentaristas deportivos del beisbol cubano no le dan un chance a nadie. Hay varios jóvenes narradores con talento que por suerte los he podido escuhar gracias al canal habana y no se les da la oportunidad de narrar nada. Uno ve como los viejos y cansados narradores cubanos cuando hay varios eventos simultaneos lo narran todo, pierden la garganta como si no existieran más comentaristas preparados. Y ni hablar de los eventos internacionales, ahí sí que “no hay pa nadie”, ahí solo van los mismos. El pobre Reinier Gonzalez que para mí es el mejor, y no solo en el futbol, no le dan un chance de salir del país. Por suerte ahora está por Venezuela en trabajando en tele-Sur.

  7. No tengo mucho que decir, me llamo John Menzies y soy nicaraguense (a pesar del nombre!). Mis respetos y admiracion para Orestes Kindelan, a quien considero el mas grande jonronero del equipo Cuba. Kinde, como te dicen los tuyos, dejame decirte que aun recuerdo lo que era enfrentarse a Mesa, Pacheco y Linares en fila, para luego rematar contigo. El equipo Cuba de los años 88, 89, 90, etc. para mi ha sido uno de los mejores, junto con el del 72. En medio de todos esos “todos estrellas” el diamante eras tu, Kindelan. He leido con mucho detenimiento lo que has dicho acerca del nivel del equipo y concuerdo contigo en todo. Cuba tiene mucho nivel y mucho material… mucho potencial. Sus bateadores tienen fuerza, pero necesitan ser mas selectivos con los lanzamientos… tratar de conectar los lanzamientos con la parte gruesa del bate. Deben hacer un plus esfuerzo para que los lanzadores rebasen las 90 millas, a base de entrenamiento riguroso, dieta adecuada y fortalecimiento de sus brazos. Cuba tiene suficiente material humano en beisbol como para volver a ser los mejores del mundo en poco tiempo. Saludos cordiales, Orestes Kindelan!

  8. Sixto cruz ciudadano cubano, vivo en nicaragua. Lei la entrevista al Kinde uno de los inigualables de todos los tiempos. Mi respeto para el , Pacheco , Fausto, Pierre. Una generacion envidiable. Para desarrollar el deporte cubano en general hay que topar contra todas escuadras del mundo. Hay que insertar a nuestros atletas en las distintas ligas del mundo, siempre y cuando se establezcan acuerdos previos entre el INDER y las ligas de destino. Recientemente vi la Champions LEAGUE de Voleibol y habian jugadores de todo el mundo incluso paises sin tradicion. El torneo fue fuerte y muy bueno. Ese nivel de competencia les permite ir a un mundial, o juegos olimpicos en condiciones inmejorables. En Cuba solo nos fogueamos entre nosotros mismos. Al ir a cualquier torneo internacional nos estamos quedando en terceros o cuartos lugares. Vivimos en mundo globalizado. Tenemos que abrirnos, dejar prejuicios. Los atletas cubanos pueden brillar en cualquier parte del mundo. Nuestro beisbol ahora se enfrenta a profesionales. Hay que prepararse para un nivel de superacon. No veo en nuestros lanzadores muchos lanzamientos que veo en otras ligas. Nuestro pitcheo es fragil, bateable. Veo pocos sobre las 90 millas y sin recursos. Tenemos que cambiar de mentalidad. El comentarista Suarez Valmana dijo en un programa ¿Por que no podemos ver en tv otras ligas ? A pesar de las dificultades economicas, el duro bloqueo si podemos porque Cuba juega tan bien a la pelota que antes del 59 tenia profesionalismo y era campeon amateur. Con los peloteros del patio hemos jugado bien los clasicos. Pero hoy ya no ganamos los campeonatos que antes ganabamos. Sentemonos y pensemos. Cuba puede.

  9. Se que fuiste un tremendo jugador,esto me tenia siempre con duda cuando escuche que tu,Pacheco y Fauto ya no jugaban,hoy despues de leer este articulo veo lo que paso,es una lastima que tanta alegria que nos dieron ustedes fueran saquida por un par de hijos del diablom,pero la vida es asi.me da pena cuando ningun comentarista de cuba habla del difunto Laffita o de Pillin Mancebo,de Capiro,Marquetti o Julian Villar etc.
    Creo que no importa lo que sean hoy sino lo que hicieron por nuestro beisbol es lo importante,normalmente todos ellos hubiesen podido jugar y ganar buenos salarios y vivir acomodado,mas desearon quedarse y darle a sus aficionados “FAN” lo mejor de si mismo.
    Mi saludo fraternal Kinde,que Dios te proteja a ti y los demas jugadores de nuestra cuba.
    P.Galano Chemnitz Alemania

  10. Rubiel quesada gonsales

    soy RUBIEL QUESADA GONSALES MI OPINION ES SNCILLA SOBRE EL TAM BOR MAYOR ERES LO MAXIMO KINDELAN COMOTU 1 SOLO TU CUIDATE Y EXITOS

  11. Realmente sorprendido con lo narrado! No por haber conocido de tantas injusticia contra los que hoy son considerados los mejores peloteros de todos los tiempos en Cuba, sino, por la modestia con que las narra, y mas aún el ver la forma en que supo crecerse y convertirse en el mejor 4to bate de la pelota Cubana y los numeros hablan por si solos. Felicidades y que siga cosechando exitos ahora como entrenador.

  12. Sorprendente el Kinde, es tan bueno con la palabra como con el bate, mucha suerte y exitos para usted Tambor Mayor.

  13. Francisco Fidel Cerulia Acosta

    Solo podemos decirles al Tambor Mayor que aunque algunos han sido sus detractores (que son pocos fundamentalmente comentaristas industrialistas) los amantes del beisbol lo reconocemos como uno de los mejores peloteros que ha tenido el pais en todos los tiempos y el mayor jonrronero, los números no engañan, además ha demostrado en su entrevista que es mejor con la modestia que esos antitambores arrepentidos que existieron y que luego de tratar de hacerle daño con la opinión filosa, saltaban de sus sillas cuando él hacia que Cuba Ganara un evento o una medalla de Oro como lo hiso en Winipeg 99, pero siempre los grandes que surgen en nuestras tierras Orientales tienen un grupo de comentaristas haciendo comentarios ya sea sutiles o abiertos en su detrimentos por lo que le decimos sigue creciendo campeón que esos que te trataron de afectar tendrán que seguir hablando bien de tí aunque sea en contra de su voluntad, felicidades Kinde, usted es el señor Jonrrón cubano.

  14. Ibrahin, agradezco si publicas aqui la forma de acceder directo a la base de datos de las estadisticas de todos los tiempos, GUIA DE BEISBOL, pues atravez de la pagina de la federacion es un crucigrama super complicado, estoy haciendo un trabajo estadistico y nesecito esta ayuda, ademas no se si teienes una forma de ver la edad de los atletas de cada equipo de la serie nacional, talla, municipo, gracias, José

  15. Soy Industrialista, pero mas que nada adoro el buen beisbol y a todos sus grandes peloteros, Kindelan es tan grande en su modestia y apego a la verdad como lo fue de bateador y de jonronero, me quedara para siempre el sabor amargo de que un burocrata haya interferido en que Kindelan no llegara a 500 jonrones, esta y muchas mas, son desiciones que han ido matando a nuestro beisbol que gracias a su inagotable fuente de talentos podemos tener un gran equipo, que ha visto mermada su cosecha de triunfos pero no por falta de calidad sino de buena preparacion, y direccion, gracias

  16. Rolando Piolo Kentucky

    Mi respeto y admiracion para este grande del beisbol cubano y mundial. Todavia me emociono al recordar sus hazañas, sus dos jonrones en el Guillermon Moncada para completar la marca de 30 en aquella historica selectiva son y serna siempre historicos. Uno de esos se lo dio a Lazaro de la Torre un buen picther de La Habana. Ese jonron del que habla y que lo dio en el juego contra Niaragua lo recuerdo como si fuera ahora mismo. Lastima que lo maltrataran tanto cuando lo que siempre debimos hacer y debemos hacer aun es redirle honores.
    Mucha suerte siempre Kinde que tu pueblo siempre te quiere. Gracias a Ibrahim y al periodista de Bohemia por esta gran entrevista y gracias al Tambor Mayor por ser tan franco y hablar las cosas como son.

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