El Decano, a 87 años de su natalicio

El Decano (foto tomada en la cabina de transmisión del Estadio Mártires de Barbados entre el 2000-2003

Hoy Terencio Urbino Montero Pacheco (El Decano) cumpliría 87 años de edad. Su muerte –el 3 de septiembre de 2008- estremeció a la ciudad de Bayamo, que ya había dejado de escuchar por Radio aquellas delirantes y hasta ocurrentes narraciones de pelota hacía unos años.

Su existencia plena –tan plena que gozó construyendo una obra inmortal- fue patrimonio de Bayamo, únicamente de esta tierra. Aquí vio la luz y le dijo adiós al día; por eso la ciudad le debe esa devoción invulnerable, como el equipo Granma de béisbol un campeonato nacional… y el tiempo otra vida.

Su discurso fue sabroso. Jugó con la palabra, la hizo sierva de sus antojos. Talló cada narración deportiva a la usanza de una gran orador romano. Dijo al éter lo que quiso con hidalguía, respeto y profesionalidad. Ahí está –y estará- el eco de la voz “terencina” en las entrañas de cuantos lo amamos o no.

Docenas, cientos y tal vez miles de anécdotas se tejen y tejerán en torno a este carismático narrador deportivo; unas con sustentos reales, otras atribuidas por esa persistencia innata del ser humano de alimentar los mitos, pero todas inspiradas en un hombre imperecedero.

A continuación comparto un post del colega Oviel Castro Medel que revela interioridades de la vida de Terencio.

Terencio Montero: El Decano de Bayamo y de Cuba

Desde que inicié este blog estaba por escribir sobre uno de los ausentes presentes, una de esas personas que hechizó a Bayamo y a Cuba con su voz y sus ocurrencias: Terencio Montero Pacheco.

Ahora, lo hago y saldo un poco la deuda con aquel que se fue en un septiembre grisáceo -hace ya dos años-, entre lloviznas que no paraban, acaso como homenaje natural a El Decano de los narradores deportivos de Cuba, epíteto que ganó por haber sido en su tiempo el más veterano de los que se dedicaban en el país a la descripción de jugadas.

Acababa de recibir el Premio Nacional de la Radio por la obra de la vida cuando su corazón, acostumbrado a los pergaminos pero dado a las sorpresas ante los gestos hermosos –no pudo completar el jonrón dentro del cuadro. No resultó una estrella en su mundo de describir jugadas; pero tenía la gracia para hacerse querer, es la verdad.

Nacido el 25 de mayo de 1924, jamás quiso abandonar su cuidad, la misma donde le puso un sello a una emisora, “la de siempre”, la misma donde fue promotor de una gran campaña para construir un estadio de pelota.

Tuve el privilegio de ser uno de los últimos en entrevistarlo en su morada desteñida, en la segunda planta de uno de los edificios del reparto Jesús Menéndez. Inmediatamente me habló de lo que ya se había vanagloriado en otras dos entrevistas: “Yo le serví de catcher a Joe Cambria, scout de las Ligas norteamericanas… Y fui quien presentó en la radio a Pablito Milanés; animé fiestas en Santiago con Germán Pinelli”, me dijo orgullosamente entonces.

En aquel diálogo también me confesó que siempre iba al estadio “Mártires de Barbados”. “Yo siempre vengo, a sufrir con cada jugada, mira cómo me pongo; un día me van a llevar para el hospital”, me dijo en tono de confesión.

Estas palabras, inevitablemente, me estremecieron. Me desataron mil pensamientos; y a poco, comencé a reflexionar sobre la novela de este hombre, el de la frase “La vio pasar”. Esta es parte de la converasación:

- ¿Cuántas de esas historias de “Échale agua que está muy fuerte”, “Coge de las de abajo que están más frías” “Terencito, recoge la ropa que va a llover” o “Terencito, Terencito, si me estás oyendo apaga la cocina que la dejé encendida” “A mi hijo: que vaya a comprar la leche que voy a llegar tarde”, son ciertas?

- La otra vez te lo dije: ninguna. Debo confesar que ya por la tradición popular se han hecho ciertas. Y lo que dice el pueblo es realmente lo que hay que creer. ¿Quién puede con eso? No digo que alguna vez haya cometido cierta pifia, pero todos esos cuentos son falsos, excepto aquel de “Síguela, Pachi, que yo la perdí”. De verdad que no vi dónde cayó aquel descomunal batazo y le dije a mi compañero de batería, Pachi Espinosa, que continuara la descripción. Quizá, por esa, tan curiosa y fuera de lo común me hayan inventado las otras.

“No me pongo bravo por esas leyendas, eso más bien me ha dado fama en todo el país. El otro día Pedro Luis Lazo, me contó cómo allá, en Pinar del Río, me adjudican una serie de anécdotas de esa índole, todas falsas”.

- Sin embargo, decenas de aficionados juran, por ejemplo que lo oyeron decir: “Y acaban de ponchar a Félix Benavides, como poncharon a Terencito en Matemáticas en Veguita 14”.

- Falso también, puro cuento. El que le haga caso a la gente se muere, amigo.

- También mucha gente cuenta que usted dijo una vez: “Este árbitro trajo hoy la cuchilla afilada para el equipo de Granma, que de no ser por él estuviera ganando. Yo espero que al finalizar el juego los aficionados le den su merecido.

- Quien me conoce sabe que jamás, ni loco, caería en eso. En mis 50 años de trabajo respeté mucho a mi profesión y a los árbitros, que tanto hacen por el espectáculo; los he admirado siempre, aunque no digo que en alguna ocasión los haya censurado. Una de las cuestiones éticas del cronista deportivo es mantener una posición deferente y cuidadosa con quienes imparten justicia.

- ¿Con todas esas leyendas no se considera el más humorístico de los narradores del país?

- Yo nunca fui un gran cronista, en ningún aspecto; aunque sí eché la vida en esos menesteres. Siempre he creído, no obstante, que el comentarista cada vez que pueda debe ponerle un grano de picante a lo que dice; no hacer las narraciones demasiado serias y rígidas.

- ¿En su criterio, ¿cuál fue el narrador del siglo XX en Cuba?

- Boby Salamanca. Aunque siempre los hemos tenido muy buenos, como Eddy Martin. Y hay otro de referencia obligatoria, que se fue de Cuba: el grande Felo Ramírez, bayamés además.

- ¿Cómo evalúa hoy la narración deportiva en el país?

- Han surgido muchachos nuevos, con cultura, más integrales que aquellos que existíamos en los primeros años, que no sólo se dedican al béisbol. Claro, siempre quienes deben superar defectos: querer engolar la voz, hacer demasiado aspaviento y parcializarse demasiado, los hay demasiado apasionados con determinados peloteros o equipos…

- ¿Para usted cuál es la teoría más polémica del béisbol, la del zurdo contra zurdo?

- Hay miles de teorías discutidas, pero esa de zurdo contra zurdo es bobería. Los mejores bateadores del mundo han sido zurdos. Ted William, por ejemplo.

- ¿Qué mensaje les trasmitiría ahora a los aficionados, tanto a los “inventores” de sus historias como a los “serios” y al pueblo de Cuba en general?

- Que, pese a todas esas bromas respecto a mí, le debo mucho a los aficionados pues a dondequiera que fui siempre me dieron cariño; a todos ellos Gracias. Que Terencio Montero Pacheco seguirá siendo narrador deportivo hasta la muerte.

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6 respuestas a El Decano, a 87 años de su natalicio

  1. gracias y mil gracias a Ibrahin y a Ovil por tener precente a esta gran figura de la narracion cubana al que el pueblo de bayamo quiso mucho y lo recordaran como el decano de los narradores cubano a mi padre Terencio Montero Pcheco que dios lo tenga en la gloria como el se lo merece.

  2. Este blog, lo repito, es el mejor dedicao al deporte que he visto, e incluso de los que se dedican a una actividad especifica, los detalles estadisticos y los temas tratados son muy buenos.

    Vivo lejos de Cuba donde no se juega pelota como alla, hoy me han recordado muchas cosas, me vino a la mente todas esas historias y mis dias sentado en la banda de primera en el Martires de Barbados, no me perdia ni un solo juego, ni siquiera los de Bayamo.

    Trencio es una leyenda, me imagino que Pachi lo extraña pues eran como se dice en plata cubana “uña y carne”.

    Felicdades por este blog

    Saludos

  3. Rolando Piolo Kentucky

    Ibrahim y Osviel ojala entre ustedes dos pudieran convencer algun peridista de la television nacional para que se le hiciera un homenaje mas grande a este inmortal del besibol cubano. Tuve el honor de conocerlo personalmente y de verdad que era todo un espectaculo. Gracias por recordarlo siempre. Fue uno de los pocos cubanos que logro estrechar la mano de Jose Antonio Samaranch cuando justamente lo llevaron como invitado a los juegos mundiales universitarios en la antigua Yugoslavia. Creo que eso fue como en el año 1987.

  4. REYNALDO ESTRADA Angola

    Gracias a ti Ibrahim y Osviel por rendir este merecido homenaje a quien vivio y dedico toda su vida a la pelota y a su Bayamo querido.

  5. Gracias miles….y felicitaciones a los dos por recordar un aniversario mas de este gran narrador que nos dio muchos buenos momentos aun cuando nuestro equipo estubiera perdiendo…que Dios lo tenga en la gloria

  6. Gracias a Ibrahin y a Oviel por hacernos recordar las anécdotas y la vida del Gran Terencio

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